Mapa de proyectos de empresas chinas
Aquí puede acceder a nuestro mapa de empresas, que muestra la presencia de 12 compañías en más de 100 proyectos en Sudamérica, en los sectores de hidrocarburos (petróleo y gas), minería (litio, oro, cobre, etc.), energía (generación y transmisión) e infraestructura (puertos, carreteras, ferrovías, etc.).
También puede acceder a la ficha informativa de cada empresa.
¿Quiénes son las empresas chinas?
Las empresas chinas son actores centrales en la expansión global de China y su presencia en América Latina ha crecido de forma sostenida en las dos últimas décadas.
Las empresas chinas se clasifican en dos tipos: de propiedad estatal y privadas. Las empresas estatales —que pueden pertenecer al gobierno central o a gobiernos provinciales y municipales— suelen estar conformadas por grandes grupos corporativos y están bajo la supervisión directa del gobierno (a través de instituciones gubernamentales como el Ministerio de Comercio, el Ministerio de Ambiente o la Comisión de Supervisión de Activos del Estado).
Las empresas privadas suelen ser más diversas en cuanto a tamaño y composición, y dado que la participación de actores estatales es minoritaria, responden con mayor independencia a la dinámica del mercado.
¿Por qué son importantes?
Inicialmente las empresas chinas ingresaron a la región como contratistas de grandes obras y proyectos extractivos. Con el tiempo, estas empresas empezaron a invertir directamente y a adquirir empresas y proyectos mediante procesos de compra y fusión, o mediante alianzas público-privadas. Hoy están presentes en múltiples países, desarrollando proyectos principalmente en sectores extractivos -como minería, petróleo-, energía, infraestructura, conectividad y agroindustria.
Las empresas chinas cumplen un doble rol. A la vez que aseguran el acceso a recursos naturales y fortalecen las relaciones comerciales y diplomáticas, amplían la presencia de China en el exterior y respaldan iniciativas globales como la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Varias instituciones gubernamentales chinas han promulgado directrices voluntarias y algunas empresas chinas se han acogido a estándares internacionales y han desarrollado sus propias políticas de responsabilidad corporativa.

