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China señala sus intenciones globales sobre el cambio climático en una serie de reuniones de alto nivel

China señala sus intenciones globales sobre el cambio climático en una serie de reuniones de alto nivel

05-MAYO-2021

América Latina y el Caribe (ALC) albergan importantes ecosistemas como el bosque tropical amazónico y el hábitat andino de gran altitud, que son claves para combatir el cambio climático y, al mismo tiempo, son particularmente sensibles a sus impactos. De hecho, la Amazonía absorbe el 5% de nuestras emisiones globales actuales de C02. 

Durante los últimos 15 meses, los países de esta región han sido fuertemente golpeados por la pandemia del Covid-19 no solo en términos de salud, sino también en lo económico, por lo que los gobiernos se encuentran implorando por inversión extranjera para incrementar sus ingresos. 

Las poblaciones más vulnerables de ALC han sido las más afectadas: se estima que las personas en pobreza extrema se incrementarán en 8 millones; y el desarrollo socioeconómico y el PIB per cápita se retrasarán una década. Por ello, los planes de recuperación económica tienen hoy un doble reto: hacer frente a las repercusiones económicas y sanitarias de la pandemia y adoptar un enfoque de sustentabilidad a largo plazo.

En este contexto, la ráfaga de reuniones que se dieron en un tiempo récord entre los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, China y Estados Unidos, nos proporciona algunas pistas sobre el enfoque de China sobre el cambio climático. 

Está claro que Estados Unidos y China buscarán utilizar la agenda del cambio climático para promover objetivos más amplios de política exterior, y que ambos países intentarán contrarrestar la influencia del otro a nivel internacional. La administración de Biden, mientras reposiciona a los Estados Unidos como un socio para el resto del mundo, también aparece como una competencia para China, pues pretende retomar el liderazgo internacional que había abandonado la administración de Donald Trump.

En las reuniones de las últimas semanas, las declaraciones de China reafirman sus compromisos de reducir las emisiones de gases invernadero internas y el consumo de carbón. Si bien estos son compromisos importantes y necesarios, no se trasladan a las inversiones de China en el exterior.

Para mayor comprensión de lo señalado, ahora este blog revisa los eventos de las últimas semanas y ofrece algunas reflexiones finales al respecto.

Stephanie Jensen-Cormier

Responsable del Área de Investigación de la Iniciativa
para las Inversiones Sustentables China-América Latina (IISCAL)

15 de abril

Por invitación de China, John Kerry, Enviado de Estados Unidos para el Cambio Climático, se reunió en Shanghai con su homólogo chino, Xie Zhenhua. Xie y
Kerry tienen un historial de trabajo conjunto. Cada uno lideró las negociaciones para sus respectivos países en la COP21 de 2015, que culminó con el Acuerdo  Climático de París, legalmente vinculante. Esta última reunión entre Xie y Kerry fue clave para retomar los esfuerzos bilaterales (estancados durante la administración de Trump) para hacer frente al cambio climático. El resultado fue una declaración conjunta que describe el compromiso de ambas naciones para maximizar las finanzas internacionales destinadas a apoyar una transición de los combustibles fósiles, con alta intensidad de carbono, hacia energías renovables y bajas en carbono.

16 de abril

El presidente Xi Jinping participó en una video cumbre con sus homólogos de Francia y Alemania. Durante la reunión, los líderes discutieron sobre cómo ayudar a los países en desarrollo a reducir sus deudas, la cooperación para enfrentar la pandemia mundial del covid-19 y las acciones para abordar el cambio climático. Xi reiteró el compromiso de China, que emana de la COP21, de no sobrepasar las emisiones máximas de gases de efecto invernadero para 2030 y lograr cero emisiones netas para2060. Los medios europeos informaron que Xi criticó los planes de la Unión Europea sobre la creación de un impuesto fronterizo al carbono, y alegaron que el mandatario afirmó que “abordar el cambio climático es una responsabilidad compartida […] y no debería convertirse en moneda de cambio geopolítico o utilizarse para atacar a otros países (o imponer) barreras comerciales “.

20 de abril

El presidente Xi pronunció un discurso de apertura en el Foro de Boao, una reunión anual en la que participan regularmente 25 países asiáticos y Australia. Xi asumió compromisos vagos sobre el fortalecimiento de la cooperación en infraestructura verde y la mejora de la Coalición Internacional de Desarrollo Verde de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Los presidentes de las principales instituciones financieras chinas (Banco Central de China, Banco Exim de China, Banco Asiático de Inversión en Infraestructura) discutieron, durante una mesa redonda, el papel de las finanzas sostenibles a lo largo de la Franja y la Ruta. El viceministro de Comercio de China, Qian Keming, sugirió que las empresas de energía convencional incluirán más proyectos de energía verde en sus carteras.

22-23 de abril

Para conmemorar el Día de la Tierra, la Administración de Biden convocó a una reunión sobre cambio climático en la que participaron 40 líderes mundiales. Durante la cumbre, Xi señaló que China está compitiendo por ser una potencia tecnológica líder en la lucha contra el cambio climático. También anunció que su país se está alejando, a nivel nacional, de los proyectos de extracción de carbón, y que reducirá, hasta 2025, el consumo de este combustible del que aún depende mucho. Sin embargo, China parece tener un enfoque mixto en otras partes del mundo. A principios de marzo, a través de una carta filtrada suscrita por la Embajada China en Daca y dirigida al Ministerio de Energía de Bangladesh, se conoció que el gigante asiático ya no consideraría su participación en proyectos de energía de carbón en ese país. No obstante, la carta fue posterior a la decisión del gobierno de Bangladesh de alejarse de los proyectos de extracción de carbón.
Mientras tanto, el 19 de abril, una empresa china, Dong Fang Electrica, firmó, un contrato para construir una central eléctrica de carbón en Vietnam… También hay informes de que la empresa china Gezhouba habría firmado un contrato para construir una central eléctrica de carbón en Córdoba, Colombia.

Reflexiones Finales

Las reuniones entre China y Estados Unidos -indudablemente inspiradas por la necesidad de Washington de restablecer el compromiso en la lucha contra el cambio climático- muestran una voluntad política de ambos países de priorizar el cambio climático en una agenda conjunta y global. Si bien la Casa Blanca ha manifestado su deseo de mantener las discusiones sobre el cambio climático con China separadas de otras cuestiones bilaterales, Pekín a menudo ha reiterado que las agendas y los temas conjuntos entre ambos países están entrelazados.

Durante las últimas semanas, China ha reafirmado sus compromisos de reducir las emisiones internas y el consumo de carbón, pero no ha asumido los mismos compromisos para regular a los bancos y a las empresas chinas que operan en el extranjero. Como van las cosas hasta ahora, parecería que China todavía está dispuesta a financiar proyectos contaminantes cuando sean rentables. Según la base de datos del Centro de Política Global de la Universidad de Boston, de 58 proyectos financiados por Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China en ALC, 23 se encuentran en áreas biológicamente sensibles y/o dentro de territorios indígenas. Por otro lado, el 80% de las inversiones chinas a lo largo de la Franja y la Ruta son en proyectos de combustibles fósiles.

Las reuniones de las últimas semanas nos recuerdan la ausencia de una agenda ambiental de ALC con China y los Estados Unidos. No obstante, la competencia por el liderazgo internacional entre los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo podría traer oportunidades para la región. Por un lado, el nuevo compromiso de Estados Unidos, como líder en la lucha contra el cambio climático, podría ofrecer una oportunidad para inversiones limpias en ALC. Por otro, el fortalecimiento del compromiso chino podría brindar una oportunidad para que Pekín, bajo el reconocimiento de que el cambio climático es un fenómeno global, no apoye nuevos proyectos extractivos que generen altas emisiones de carbono y que pongan en riesgo áreas de alto valor ambiental.